El poeta niño, poema de Amado Nervo

El poeta niño  Sufrió su pasión,rio su reir, cantó su canción …¡y se fue a dormir! Se marchó risueñodespués de cantar,y tal en su sueño,que no tiene empeño,¡ay!, en despertar. Sufrió su pasión,rio su reir,cantó su canción…¡y se fue a dormir!  Amado Nervo Más poemas de Amado Nervo | Biblioteca (BAM)  | Inicio Quizás te guste también: Sor Juana Inés de … Leer más

Noche buena, Amado Nervo

Noche buena  Pastores y pastoras, abierto está el edén. ¿No oís voces sonoras? Jesús nació en Belén.  La luz del cielo baja, el Cristo nació ya, y en un nido de paja cual pajarillo está.  El niño está friolento. ¡Oh noble buey, arropa con tu aliento al Niño Rey!  Los cantos y los vuelos invaden … Leer más

A Felipe II, Amado Nervo

A Felipe II Para Rafael Delgado Ignoro qué corriente de ascetismo, qué relación, qué afinidad impura enlazó tu tristura y mi tristura y adunó tu idealismo y mi idealismo.  Mas sé por intuición que un astro mismo ha presidido nuestra noche oscura, y que en mí como en ti libra la altura un combate fatal … Leer más

Amiga, mi larario está vacío, Amado Nervo

«Amiga, mi larario está vacío» Amiga, mi larario está vacío: desde que el fuego del hogar no arde, nuestros dioses huyeron ante el frío; hoy preside en sus tronos el hastío las nupcias del silencio y de la tarde.  El tiempo destructor no en vano pasa; los aleros del patio están en ruinas; ya no … Leer más

A la católica majestad de Paul Verlaine…, Amado Nervo

A la católica majestad de Paul Verlaine… Padre viejo y triste, rey de las divinas canciones: son en mi camino focos de una luz enigmática tus pupilas mustias, vagas de pensar y abstracciones, y el límpido y noble marfil de tu testa socrática.  Flota, como el tuyo, mi afán entre dos aguijones: alma y carne; … Leer más

Andrógino, Amado Nervo

Andrógino Por ti, por ti, clamaba cuando surgiste, infernal arquetipo, del hondo Erebo, con tus neutros encantos, tu faz de efebo, tus senos pectorales, y a mí viniste.  Sombra y luz, yema y polen a un tiempo fuiste, despertando en las almas el crimen nuevo, ya con virilidades de dios mancebo, ya con mustios halagos … Leer más

Aquel olor, Amado Nervo

Aquel olor…  Era un ‘amicizia«di terra lontana»-Gabriele D’Annunzio ¿En qué cuento te leí? ¿En qué sueño te soñé? ¿En qué planeta te vi antes de mirarte aquí? ¡Ah! ¡No lo sé…, no lo sé!  Pero brotó nuestro amor con un antiguo fervor, y hubo, al tendernos la mano, cierta emoción anterior, venida de lo lejano. … Leer más

Abanico, Amado Nervo

Abanico  Flamean coruscantes las chaquetillas, la luz sobre las ropas tiembla y resbala, y fingen pirotecnias las banderillas y auroras las bermejas capas de gala.  El sol arde en los gajos de las sombrillas, el clarín su alarido de muerte exhala, y el diestro, ante los charros y las mantillas, a la bestia que muge … Leer más

Autobiografía, Amado Nervo

Autobiografía  ¿Versos autobiográficos? Ahí están mis canciones, allí están mis poemas: yo, como las naciones venturosas, y a ejemplo de la mujer honrada, no tengo historia: nunca me ha sucedido nada, ¡oh, noble amiga ignota!, que pudiera contarte.  Allá en mis años mozos adiviné del Arte la armonía y el ritmo, caros al musageta, y, … Leer más

Al encontrar unos frascos de esencia, Amado Nervo

«Al encontrar unos frascos de esencia»  ¡Hasta sus perfumes duran más que ella! Ved aquí los frascos, que apenas usó, y que reconstruyen para mí la huella sutil que en la casa dejó…  Herméticamente encerrada, la esencia en sus pomos no se escapará. Mientras que el espíritu de mi bien amada, más imponderable, más tenue … Leer más

Azrael, Amado Nervo

AZRAEL Azrael, abre tu ala negra, y honda, cobíjeme su palio sin medida, y que a su abrigo bienhechor se esconda la incurable tristeza de mi vida.  Azrael, ángel bíblico, ángel fuerte, ángel de redención, ángel sombrío, ya es tiempo que consagres a la muerte mi cerebro sin luz: altar vacío…  Azrael, mi esperanza es … Leer más

Bendita, Amado Nervo

BENDITA Bendita seas, por que me hiciste amar la muerte, que antes temía. Desde que de mi lado te fuiste, amo la muerte cuando estoy triste; si estoy alegre, más todavía.  En otro tiempo, su hoz glacial me dio terrores; hoy, es amiga. ¡Y la presiento tan maternal!… Tú realizaste prodigio tal. ¡Dios te bendiga! … Leer más

Bonsoir, Amado Nervo

BONSOIR ¡Buenas noches, mi amor, y hasta mañana! Hasta mañana, sí, cuando amanezca, y yo, después de cuarenta años de incoherente soñar, abra y estriegue los ojos del espíritu, como quien ha dormido mucho, mucho, y vaya lentamente despertando, y, en una progresiva lucidez, ate los cabos del ayer de mi alma (antes de que … Leer más

Cobardía, Amado Nervo

COBARDÍA Pasó con su madre. ¡Qué rara belleza! ¡Qué rubios cabellos de trigo garzul! ¡Qué ritmo en el paso! ¡Qué innata realeza de porte! ¡Qué formas bajo el fino tul…!  Pasó con su madre. Volvió la cabeza: ¡me clavó muy hondo su mirar azul!  Quedé como en éxtasis… Con febril premura, «¡Síguela!», gritaron cuerpo y … Leer más

Damiana se casa, Amado Nervo

DAMIANA SE CASA Con mis amargos pensares y con mis desdichas todas, haré tu ramo de bodas, que no será de azahares.  Mis ojos, que las angustias y el continuado velar encienden, serán dos mustias antorchas para tu altar.  El llanto que de mi cuita sin tregua brotando está, tu frente pura ungirá como con … Leer más

Después, Amado Nervo

Después  Te odio con el odio de la ilusión marchita: ¡Retírate! He bebido tu cáliz, y por eso mis labios ya no saben dónde poner su beso; mi carne, atormentada de goces, muere ahíta.  Safo, Crisis, Aspasia, Magdalena, Afrodita, cuanto he querido fuiste para mi afán avieso. ¿En dónde hallar espasmos, en dónde hallar exceso … Leer más

El amor nuevo, Amado Nervo

El amor nuevo  Todo amor nuevo que aparece nos ilumina la existencia, nos la perfuma y enflorece.  En la más densa oscuridad toda mujer es refulgencia y todo amor es claridad. Para curar la pertinaz pena, en las almas escondida, un nuevo amor es eficaz; porque se posa en nuestro mal sin lastimar nunca la … Leer más

El celaje – Amado Nervo

El celaje ¿Adónde fuiste, Amor, adónde fuiste? Se extinguió en el poniente el manso fuego, y tú, que me decías: “hasta luego, volveré por la noche”… ¡no volviste!  ¿En qué zarzas tu pie divino heriste? ¿Qué muro cruel te ensordeció a mi ruego? ¿Qué nieve supo congelar tu apego y a tu memoria hurtar mi … Leer más

El día que me quieras, Amado Nervo

El día que me quieras El día que me quieras tendrá más luz que junio; la noche que me quieras será de plenilunio, con notas de Beethoven vibrando en cada rayo sus inefables cosas, y habrá juntas más rosas que en todo el mes de mayo.  Las fuentes cristalinas irán por las laderas saltando cristalinas … Leer más

El primer beso, Amado Nervo

El primer beso Yo ya me despedía…. y palpitante cerca mi labio de tus labios rojos, «Hasta mañana», susurraste; yo te miré a los ojos un instante y tú cerraste sin pensar los ojos y te di el primer beso: alcé la frente iluminado por mi dicha cierta. Salí a la calle alborozadamente mientras tu te … Leer más

El retorno, Amado Nervo

El retorno  “Vivir sin tus caricias es mucho desamparo; vivir sin tus palabras es mucha soledad; vivir sin tu amoroso mirar, ingenuo y claro, es mucha oscuridad…”  Vuelvo pálida novia, que solías mi retorno esperar tan de mañana, con la misma canción que preferías y la misma ternura de otros días y el mismo amor … Leer más

El torbellino, Amado Nervo

El torbellino Ver en todas las cosas del Espíritu incógnito las huellas; contemplar sin cesar, en las diáfanas noche misteriosas, la santa desnudez de las estrellas… Esperar! Esperar! ¿Qué? ¡Quién sabe! Tal vez una futura y no soñada paz… Sereno y fuerte, correr esa aventura sublime y portentosa de la muerte.  Mientras, amarlo todo… y … Leer más

Envío, Amado Nervo

Envío La canción que me pediste, la compuse y aquí está; cántala bajito y triste: ella duerme (para siempre); la canción la arrullará.  Cántala bajito y triste, cántala… Amado Nervo Más de Amado Nervo | Biblioteca (BAM)  | Inicio Quizás te guste también: Sor Juana Inés de la CruzRamón López Velarde Enrique González Martínez Visita la página Amado Nervo en Wikipedia para obtener … Leer más

Espacio y tiempo, Amado Nervo

Espacio y tiempo Espacio y tiempo, barrotes de la jaula en que el ánima, princesa encantada, está hilando, hilando cerca de las ventanas de los ojos (las únicas aberturas por donde suele asomarse, lánguida).  Espacio y tiempo, barrotes de la jaula; ya os rompereis, y acaso muy pronto, porque cada mes, hora, instante, os mellan, … Leer más

Está bien, Amado Nervo

¡Está bien! Porque contemplo aún albas radiosas y hay rosas, muchas rosas, muchas rosas en que tiembla el lucero de Belén, y hay rosas, muchas rosas, muchas rosas gracias, ¡está bien!  Porque en las tardes, con sutil desmayo, piadosamente besa el sol mi sien, y aun la transfigura con su rayo: gracias, ¡está bien!  Porque … Leer más

Expectación, Amado Nervo

«Expectación» Siento que algo solemne va a llegar a mi vida. ¿Es acaso la muerte? ¿Por ventura el amor? Palidece mi rostro, mi alma está conmovida, y sacude mis miembros un sagrado temblor.  Siento que algo sublime va a encarnar en mi barro en el mísero barro de mi pobre existir. Una chispa celeste brotará … Leer más

Éxtasis, Amado Nervo

«Éxtasis» Cada rosa gentil ayer nacida, cada aurora que apunta entre sonrojos, dejan mi alma en el éxtasis sumida… ¡Nunca se cansan de mirar mis ojos el perpetuo milagro de la vida!  Años ha que contemplo las estrellas en las diáfanas noches españolas y las encuentro cada vez más bellas. ¡Años ha que en el … Leer más

Gratia plena – Amado Nervo

«Gratia plena» Todo en ella encantaba, todo en ella atraía: su mirada, su gesto, su sonrisa, su andar…  El ingenio de Francia de su boca fluía. Era “llena de gracia”, como el Avemaría; ¡quien la vio, no la pudo ya jamás olvidar!  Ingenua como el agua, diáfana como el día, rubia y nevada como Margarita … Leer más

Ha mucho tiempo que te soñaba – Amado Nervo

“Ha mucho tiempo que te soñaba” Ha mucho tiempo que te soñaba así, vestida de blanco tul, y al alma mía que te buscaba, Ana, ¿qué miras? le preguntaba como en el cuento de Barba azul.  Ha mucho tiempo que presentía tus ojos negros como los vi, y que, en mis horas de nostalgia, la … Leer más

Homenaje, Amado Nervo

«Homenaje» Ha muerto Rubén Darío, ¡el de las piedras preciosas!  Hermano, ¡cuántas noches tu espíritu y el mío, unidos para el vuelo, cual dos alas ansiosas, sondar quisieron ávidas el Enigma sombrío, más allá de los astros y de las nebulosas!  Ha muerto Rubén Darío, ¡el de las piedras preciosas!  ¡Cuántos años intensos junto al … Leer más

Jaculatoria de la nieve, Amado Nervo

«Jaculatoria de la nieve» ¡Qué milagrosa es la Naturaleza! Pues, ¿no da luz la nieve? Inmaculada y misteriosa, trémula y callada, paréceme que mudamente reza al caer… ¡Oh nevada!: tu ingrávida y glacial eucaristía hoy del pecado de vivir me absuelva y haga que, como tú, mi alma se vuelva fúlgida, blanca, silenciosa y fría.  … Leer más

Kalpa, Amado Nervo

«Kalpa» En todas las eternidades que a nuestro mundo precedieron, ¿cómo negar que ya existieron planetas con humanidades;  y hubo Homeros que describieron las primeras heroicidades, y hubo Shakespeares que ahondar supieron del alma en las profundidades?  Serpiente que muerdes tu cola, inflexible círculo, bola negra que giras sin cesar, refrán monótono del mismo canto, … Leer más

La sombra del ala, Amado Nervo

«La sombra del ala» Tú que piensas que no creo cuando argüimos los dos, no imaginas mi deseo, mi sed, mi hambre de Dios;  ni has escuchado mi grito desesperante, que puebla la entraña de la tiniebla invocando al Infinito;  ni ves a mi pensamiento, que empeñado en producir ideal, suele sufrir torturas de alumbramiento.  … Leer más

Lo más natural, Amado Nervo

«Lo más natural» Me dejaste —como ibas de pasada— lo más inmaterial que es tu mirada.  Yo te dejé —como iba tan de prisa— lo más inmaterial, que es mi sonrisa.  Pero entre tu mirada y mi risueño rostro quedó flotando el mismo sueño. Amado Nervo Más de Amado Nervo | Biblioteca (BAM)  | Inicio Quizás te guste también: Sor … Leer más

Los héroes niños de Chapultepec, Amado Nervo

«Los héroes niños de Chapultepec» Como renuevos cuyos aliños un cierzo helado destruye en flor así cayeron los héroes niños ante las balas del invasor.  Fugaz como un sueño, el plazo fue, de su infancia ideal; mas los durmió en su regazo la Gloria, madre inmortal.  Pronto la patria querida sus vidas necesitó, y uno … Leer más